La Música Urbana crece y el Rap Real vuelve.

Todos los que estamos familiarizados con los distintos géneros de la música urbana, entre ellos el Rap, en las 3 últimas décadas sabemos que no es una escena estática. Está conformada por géneros musicales que experimentan un cambio de conceptos al menos una vez cada 10 años. Evolucionan al igual que la Cultura Hip Hop que inspiró, sostuvo y dio salida y proyección a los géneros primigenios, los más Roots.

Desde el Rocksteady se evolucionó al Reggae Roots, de la escena más urbana del Reggae surgió el Dancehall que arrasó en las pistas de baile desde Jamaica hacia el resto del mundo. El Dancehall popularizó las fiestas SoundSystem, que exportadas a Estados Unidos, vieron nacer la movida “Get Down” que generó de su seno el Rap y todo el resto de disciplinas que cristalizaron en la Cultura Hip Hop más pura de los 80.

Cuando el Rap encontró su espacio comercial y comenzó a generar fortunas y expandir su mercado, llego el movimiento Trap con su nuevoRap Real estilo, sus ritmos sincopados y su lírica agresiva donde ser crudo era más importante que ser real; ser real ya no era importante. Desde el Trap mas electrónico que busca un publico de masas nace el Neo Pop que haya una mayor implantación en Europa. Todo es evolucion, innovación y cambio en la Musica Urbana.

La Aparición del Trap…

Que tu música representara tu realidad era muy importante para los raperos de los 80 y los 90.  El concepto Rap Real era el más valorado y obtener el respeto del sector era tan importante o incluso más que la rentabilidad económica; de echo casi eran la misma cosa.  El Rap Real concitaba cada vez más demanda por parte del público y los Raperos Reales mas seguidos se hicieron ricos.  Lo que hoy por hoy llamamos Raperos Líricos dominaban el sector hasta que los amos del Thug Life y la vida peligrosa, desde las Trap House de venta de drogas de Atlanta iniciaron su operación musical con un estilo diferente. Les interesaba el dinero que podía generar su música pero despreciaban absolutamente los dictámenes de La Cultura Hip Hop. Generaron su propio estilo más basado en el marketing de una imagen de ostentación. Al igual que en la literatura de Bertol Brecht, la delincuencia y la vida de las calles se vanagloriaban en sus letras. Hacían ostentación de fuerza, apología de las drogas y contaban sus marrones con la ley como si de hazañas de La Ilíada y La Odisea se tratara. Para ellos no importaba ser Real.

Solo les importaba el dinero atraído por una imagen percibida por el público. Una imagen de tipos duros, forjados por los rigores de las calles que habían triunfado y ahora hacían ostentación de su dinero lanzando billetes en sus videoclips junto a mujeres espectaculares en bikini o ligeras de ropa paseando con ellos en coches de lujo. No importaba que el coche fuese alquilado las chicas modelos pagadas, las cadenas y anillos fuesen de Goldfie… Lo importante era marcarse una imagen. Iban a por el vacile máximo. Este concepto cuajo en los Milenials acostumbrados a vivir más de imágenes a través de las redes sociales que de profundas reflexiones existencialistas sobre nada. A los Traperos no les interesaba la conciencia ni la cultura, tan solo su imagen y el dinero que les pudiese rentar. Para ellos, una generación más nihilista, no importaba la profundidad del mensaje sino el nivel de reproducciones en Youtube. Esto supuso encontrarse de frente a los raperos clásicos con una crítica feroz ante el estilo Trap por separase de la Cultura Hip Hop. De echo importaba tan poco el mensaje que a veces cantaban con tal jerga y pereza vocal que ni se les entendía lo que les hizo ganarse el apodo de Mumble Rappers (Raperos balbuceros, o raperos de murmullo). No importaba ser auténticos en su flow, todos los Traperos usaban las mismas estructuras que acbaron por definir el estilo en su forma más allá de sus contenidos que solían ser violentos, sexualmente explícitos y políticamente incorrectos. Al igual que sucedió anteriormente con el nacimiento de la Música Rock la generación anterior de artistas demonizaron el estilo y los padres empezaron a tratar de proteger a sus hijos de determinados contenidos recurrentes en el Trap. Al igual que con el Rock de nada sirvió.

La Música Trap hizo furor entre los más jóvenes que lo combinaban en sus Playlist con otra nueva deriva urbana nacida en Latinoamérica, la Música Reggaetón que también es denostada por sus contenidos sexualmente explícitos calificados de machistas y su pasión por relatar la vida desde lo políticamente incorrecto. Al Trap y al Reggaetón les gustaba el “maleanteo” algo ya vivido con la llegada del Dancehall sobre el Reggae. El Trap conquistó el mercado iniciando una época dura para los raperos e hizo que algunos incorporaran e estilo a sus carreras porque generaba dinero. A pesar de ello siempre hubo raperos clásicos que se negaron a abandonar la cultura Hip Hop y que lucharon con suerte dispar por que la música real siguiera generando mercado.

Del Beef a la Vuelta del Rap Real.

Recientemente todo el panorama ha cambiado. Desde Estados Unidos llega una ola de vuelta al origen que ha echo que raperos reales que se hallaban invisibilizados por la potencia del Trap vuelvan a ponerse en pie con esperanza.

Todo empezó con Eminem, el hoy por hoy considerado el rapero Lírico vivo más grande de todos los tiempos. El año 2017 fué duro para Eminem. Tras un par de discos sin el éxito de público y crítica deseados y viendo que los Mumble rappers hacían dinero a expuertas, el Rapero Lírico por excelencia, The Rap God, The G.O.A.T, decide hacer una parada técnica y pasa un tiempo sin editar nada. Sus innumerables fans se desesperan mientras esto deja mucho espacio para que otros raperos reales mas jóvenes puedan brillar compitiendo con el Trap.

Saltan nuevos valores a la palestra que ya estaban ahí pero que adquieren mayor visibilidad durante el parón. Joyner Lucas, Logic y NF son buenos ejemplos de esta época que va de finales de 2017 hasta hoy. Componen temas míticos hit tras hit, no dando puntada sin hilo y consiguiendo atraer la mirada del público hacia el hip hop real. Todo termina cuajando cuando a finales de 2018 Eminem deja en Shock a todo el mundo lanzando sin previo aviso su álbum sorpresa Kamikaze.

El album entero son Diss Tracks (Temas Beef o de batalla) dedicados a los Mumble Rappers del momento. Los Beef con Ja Rule y Benzino que recordaron a todos que Slim Shady era el rey del Diss Track fueron en 2002. Desde entonces no había vuelto a enterrar la carrera de ningún rapero. Con Kamikaze pretendía enterrar la carrera de los Mumble Rappers más importantes del momento y hacer un alegato por el Rap Lírico de toda la vida. Cuando Eminem abre la boca todo el mundo escucha y su puñetazo sobre la mesa resonó en todo el país. Ninguno de los Traperos aludidos se atrevió a responder (nadie quiere ser el nuevo Ja Rule ni formar parte de otro caso Benzino), salvo Machine Gun Kelly que estaba esperando Beef con Eminem desde 2012 debido a una polémica surgida por un Tweet de Kelly que aludía a la hija menor de edad de El Rap Real ha VueltoEminem llamada Hailie con las palabras “Is hot as fuck”; que se podría traducir como “está para comersela” o “está buenisima”. El ofendido padre uilizó su poder para bloquear a Kelly de radios y programas hasta dejar su carrera parada sin molestarse ni en componer un Diss Track.

Pero en Kamikaze, 6 años después de la polémica le dedicó unos dardos en forma de versos, lo que le daba a Kelly por fin la ocasión de establecer combate directo y medirse con su tema de respuesta “Rap Devil” que le valió el respeto de muchos por el atrevimiento y la solvencia acumulando millones de reproducciones en Youtube y levantando su carrera de nuevo. Eminem le ganó la batalla con su contra respuesta Killshot, pero Machine Gun Kelly se había subido de nuevo a la palestra y tenía una nueva oportunidad en su carrera. El público más clasico se emocionó con la vuelta del Beef, la vuelta de Eminem y la vuelta de Machine Gun Kelly abriendo el debate de los viejos tiempo y el autentico Hip Hop en el que las batallas han supuesto un pilar muy importante.

Aun así todo esto podía haberse quedado en nada y haber dejado la protesta de Eminem contra el Mumble Rap (lo que aquí llamamos Trap) en una mera anécdota. Pero de entre los nuevos raperos reales que estaban manteniendo el tipo y defendiendo su estilo, 2 de los más brillantes sacaron este año el mejor disco de sus carreras a la vez. Joyner Lucas asombró a todo el mundo con su disco ADHD y cuando todos empezaban a pensar que sería el disco del año, llegó NF con el disco “The Search” y le robó la corona a Joyner por sorpresa y en el minuto.

El clima propiciado por el rapero Eminem con Kamikaze y el triunfo de Joyner y NF con los mejores discos de Música Real de la década, han generado el apoyo del público Norteamericano a la vuelta del Rap Real y eso ha echo levantarse en pie de guerra a raperos noventeros de todo el mundo. Todos ellos perciben que se ha iniciado una ola de resurgir que no tiene vuelta atrás. Perciben que llega su momento. Eminem ha hablado y el público le ha comprado el argumento. Tenemos a un nuevo rey del Rap Real, NF (Nate Fürestein) acompañado de lugartenientes como Joyner Lucas o Hopsin que ha echo un alto en su carera dejándonos la bestialidad de disco llamado “Ill Mind of Hopsin” y tenemos a raperos de todo el mundo sumándose a empujar ese carro y echarlo a correr de nuevo. El Rap Real ha vuelto y lo ha echo para quedarse.